News

Tres cuestiones básicas a la hora de elegir una hipoteca

16/02/2016

Ahora que las entidades financieras parecen más dispuestas a proporcionar crédito a particulares y que el mercado inmobiliario ha terminado de ajustar sus precios en muchas zonas, lo que también está impulsando la demanda, puede que estés planteándote la opción de comprar una vivienda. 

Si este es tu caso y, sobre todo, si es la primera vez que lo vas a intentar, en nuestro post de hoy vamos a indicarte algunas claves a tener en cuenta a la hora de buscar financiación a través de una hipoteca.

En primer lugar, y aunque suene obvio, plantéate cuánto dinero necesitas de verdad. Por lo general, y salvo excepciones, los bancos sólo financian hasta el 80% del valor de tasación de la vivienda o del precio de venta (el que sea más bajo de los datos), con lo que, a priori, necesitarías disponer de ahorros que cubran el 20% restante.

 

Gastos, comisiones, productos asociados... Son aspectos que debes considerar al contratar una hipoteca.

Gastos, comisiones, productos asociados… Son aspectos que debes considerar al contratar una hipoteca.

Además, tienes que tener en cuenta también que la compraventa, así como la tramitación de la hipoteca, generan una serie de gastos añadidos que suelen oscilar entre el 10 y el 15% del precio de la vivienda (IVA o ITP, notaría, registro…). Esta cantidad tampoco la cubre la hipoteca.

Una vez que tengas clara la cantidad que necesitas es momento de comparar las distintas ofertas del mercado. A continuación te damos unas pistas imprescindibles:

El interés que vas a pagar. Generalmente, lo que se hace es comparar el tipo de referencia (normalmente el euríbor) más el diferencial que aplica el banco. Esto es esencial para que te hagas una primera idea de lo que te va a costar financiar tu futura vivienda y para identificar que banco o bancos son los que te ofrecen mejores condiciones de partida. Pero, además, te recomendamos que también te fijes en el T.A.E. (Tasa Anual Equivalente). Es un buen dato a efectos de realizar comparaciones, ya que esta cifra incluye comisiones, gastos, contrataciones accesorias, etc. que no figuran en la suma del euríbor y el diferencial. En definitiva, el T.A.E. es el interés real que vas a pagar, así que es conveniente que compares ambos indicadores.

Vinculación con la entidad financiera. Casi con toda seguridad, al contratar una hipoteca todos los bancos te requerirán que contrates algunos de sus productos. Lo más común es un seguro de hogar, pero además pueden pedirte, por ejemplo, que suscribas uno de vida, tarjetas de débito o crédito, que domicilies los recibos más importantes, además de la nómina, o que contrates un plan de pensiones. Es importante que sepas que contratar cualquiera de estos productos en ningún caso es una obligación legal. No obstante, también conviene que tengas en cuentas que, a menor vinculación con el banco, mayor será el diferencial que se aplicará a tu hipoteca. Incluso puede darse el caso de que no te la concedan.

Comisiones. Al solicitar una hipoteca, la única comisión en la que solemos fijarnos es en la de apertura, porque es la más inmediata. Esto es un error. Conviene, además, mirar atentamente si la hipoteca incluye o no comisiones de cancelación parcial o total, de subrogación, de modificación o novación, etc. Ten siempre presente que el periodo de vida de una hipoteca es muy amplio, de media unos 20 años, y que tu situación, tanto personal como patrimonial, puede cambiar en este tiempo y que cualquier decisión que tomes, en base a las nuevas circunstancias, podría verse condicionada por estas comisiones aparentemente sin importancia.
Por último, es conveniente que sepas también que, salvo las comisiones de apertura y estudio, el resto tienen máximos establecidos por ley.

Básicamente, estos son los principales aspectos que debes tener en cuenta si vas a solicitar una hipoteca. Al final todo dependerá del importe de la compra, de tus ingresos (recuerda que los bancos ponen un límite a la cantidad de tu salario que puedes dedicar al pago de la hipoteca) y de los ahorros que tengas. A partir de aquí, la clave reside en las condiciones que puedas negociar con la entidad financiera.

Te hemos detallado las tres cuestiones principales que tienes que resolver antes de solicitar una hipoteca, pero hay muchas más, como las que cita el diario El País en un reportaje sobre este asunto.

 

Archivado en: Blog