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Reformar para alquilar, una decisión inteligente

28/08/2015

Alquilar nuestra vivienda es una decisión muy importante, que puede verse afectada por el estado o el aspecto que tenga nuestra casa en el momento de mostrarla a los futuros inquilinos. Tomar las decisiones correctas e invertir un poco de dinero en pequeñas reformas puede significar sacarle un mejor partido al alquiler y asegurarnos tranquilidad con nuestros arrendatarios.

El fin de todo alquiler de vivienda es obtener un beneficio, bien sea para hacer frente a la hipoteca de la misma o como fuente de ingresos para el propietario. Con una pequeña inversión en reformas podremos optimizar nuestra propiedad y lograr tres ventajas fundamentales:

  • Mayor rendimiento económico. Es decir, poder incrementar el beneficio anual que obtenemos por alquilar nuestra propiedad, con lo que recuperaremos lo invertido en la reforma de manera constante.
  • Aumentar el número de personas interesadas en la vivienda. Una vivienda en buen estado y con una reforma reciente se verá mucho mejor en las fotos y anuncios que uses como reclamo y atraerá un mayor número de potenciales inquilinos.
  • Conseguir inquilinos con mejor perfil y fiabilidad. Si tu casa está en perfecto estado, podrás optar a inquilinos de mayor ¨calidad”: personas interesadas en alquileres a largo plazo, con mayor nivel adquisitivo o que cuiden bien las propiedades que alquilan.

 

Sihaces las reformas adecuadas, el valor del alquiler y de la eventual venta de tu vivienda aumentará.

Sihaces las reformas adecuadas, el valor del alquiler y de la eventual venta de tu vivienda aumentará.

 

Una vez decididos a mejorar el aspecto de nuestra vivienda hay que centrarse en aquello que mayor rendimiento pueda darnos y resulte de más utilidad para los futuros inquilinos. Tampoco se trata de derribar la casa y hacerla de nuevo, es mejor ver con qué contamos y sacarle el máximo partido con la menor inversión posible. Observa lo que está en buen estado, qué puedes conservar y de qué conviene deshacerse.

Antes de iniciar la reforma conviene fijarse objetivos claros: ten en cuenta el perfil de inquilino al que aspiras y piensa si sería mejor ofertar la casa sin amueblar pero con mejoras estructurales y de confort, o si merece la pena invertir en amueblarla y dejarla lista para instalarse. Por regla general, considera que siempre es mejor una casa sin decorar pero que se vea recién reformada, que “decorarla” con muebles usados, de inquilinos anteriores o con piezas descabaladas, que, lejos de incrementar el valor del alquiler por el hecho de estar amueblada, afearán tu reforma y tu vivienda parecerá más antigua y sin actualizar.

Teniendo en cuenta estos sencillos consejos, no lo dudes, invierte un poco de tiempo y dinero en actualizar tu vivienda antes de ponerla de nuevo en el mercado de alquiler y podrás disfrutar de los beneficios antes de lo que imaginas.

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