News

Cómo vender tu vivienda rápido y al mejor precio

02/06/2015

Los indicadores tanto económicos como sociales, parecen demostrar que el mercado inmobiliario se anima. Tanto si quieres cambiar o mejorar tu vivienda o desinvertir, hay varias estrategias que puedes seguir para conseguir una venta rápida con la mayor ganancia posible. Elegir la estrategia más adecuada dependerá de la rapidez con la que necesites vender, cuánto puedes competir en precio , y cómo funcionan las dinámicas de compraventa en tu ciudad y en tu barrio.

Se trata de analizar los riesgos de cada estrategia de venta, los beneficios que puedes obtener, y cuánto te va a costar, en términos económicos y de esfuerzo, vender con la rapidez que deseas.

 

Agentes inmobiliarios: considerando las comisiones

Confiar la venta de tu vivienda a un agente inmobiliario, tanto tradicional como online, reduce la incertidumbre, la energía y el esfuerzo que debes dedicar a la venta de tu vivienda. Disponen de bases de datos de potenciales de clientes bien segmentadas, a las que pueden acudir cuando deben trabajar con un nuevo inmueble, actualizan constantemente sus canales de venta, factores que facilitan y agilizan la venta de las viviendas que están en su catálogo.

Pueden acceder a varios potenciales compradores a la vez, lo que amplía tus posibilidades para cerrar la venta. La agencia inmobiliaria es una solución muy buena para acelerar el proceso de venta, siempre que tengas en cuenta que trabajan con una comisión sobre la venta de entre el 1,75% y hasta el 3% de la operación. Es un coste que debes añadir a la negociación del precio, que puede tender a bajar si te urge cerrar la venta.

 

Precio a la baja: ¿es la mejor opción?

Si el tiempo corre en tu contra y quieres vender rápido, hay tendencia a bajar el precio excesivamente para animar el mercado, más aún si lo haces sin ayuda de un agente inmobiliario. Esta estrategia es un arma de doble filo, porque si bajas de precio muy por debajo de la media de tu barrio o zona, tus potenciales compradores pueden pensar que la vivienda no cumple con el estándar de la zona, y eso puede jugar en tu contra.

 

trecebits

Para vender rápido tu vivienda es fundamental equilibrar el precio deseado y los costes asociados. Imagen: trecebits.com

 

Pero también tiene una ventaja, especialmente en zonas con una demanda muy alta en la que la oferta es limitada o escasa, siempre que el precio no se aleje demasiado de la media: tendrás más interesados y la capacidad de negociar el precio ligeramente al alza hasta conseguir un comprador dispuesto a pagar el precio más competitivo. La clave, por tanto, es saber si  la estrategia se adapta a las características de tu vivienda y cuál es el límite de negociación, tanto al alza como a la baja, que tú y el mercado podéis aceptar.

 

Una casa “de catálogo”

Si al entrar en una vivienda, la decoración y el mobiliario son atractivos, también lo será la casa. Pero no confíes exclusivamente en la estética, porque si las instalaciones están anticuadas o muy desgastadas, esto influirá en el precio, y por su puesto, en la velocidad de la venta.

Para competir con los precios de tu zona o barrio, debes invertir, de forma inteligente y precisa, en mobiliario, pintura, suelos, cocinas y baños, con el objetivo de que la vivienda dé la sensación de estar despejada, “lista para entrar a vivir”.  Te recomendamos elegir un estilo neutro, no personalizado a tus gustos, sino al de perfil de cliente al que quieras captar.

Esto supone un coste (económico y en tiempo) que debes valorar. La otra opción, es venderla “para reformar”, lo que te obligará a reducir sensiblemente el precio, pero en cambio te permitirá acceder a un mercado en alza, que es el de las viviendas para rehabilitar, lo que aumentará la velocidad de la venta.

 

Inspecciones y eficiencia: una garantía para el comprador

Los certificados energéticos son obligatorios en España tanto para alquilar como para vender una vivienda. No esperes a hacer el certificado cuando haya alguien interesado, ya que esto ralentizará la venta, e incluso puedes perder a este comprador. Si haces reformas antes de venderla (para actualizarla o porque son necesarias para sacarla al mercado) oriéntalas a una mayor eficiencia de la vivienda, para mejorar los resultados del certificado. Esto ofrece al potencial comprador la garantía de ahorro energético, fundamental en nuestros tiempos.

Igualmente, asegúrate de que la inspeción técnica preceptiva del edificio está actualizada y en regla, especialmente en edifcios con más de 30 años de antigüedad. Esto te ahorrará tiempo, gastos extras y te ayudará a acelerar la venta, al asegurar al comprador que, técnicamente, el edifcio no presenta riesgos ni oculta problemas.

 

Como conclusión, es fundamental plantearse bien cuál o cuáles estrategias te ayudarán a vender tu casa al mejor precio y en el tiempo más adecuado. Invierte tiempo y recursos es tomar la desición más adecuada y en estudiar bien el mercado de tu zona ¡Así tendrás el éxito garantizado!

Archivado en: Blog

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*